PSICÓLOGAS INFANTILES Y DE ADOLESCENTES EN MADRID

Psicología infantil
y juvenil

Terapia psicológica con niños y adolescentes para aliviar el malestar, y resolver las preguntas, dudas o dificultades que surgen en padres, madres y cuidadores.

Evaluación psicodiagnóstica y tratamiento psicológico tanto de las problemáticas infantiles y adolescentes, como de los retos que aparecen en la crianza y en los vínculos con uno mismo, con los demás y con el entorno escolar.

Terapia infantil: ayudar a los niños a poner en palabras lo que sienten

La primera infancia es la fase del desarrollo en la que se construyen los pilares de la personalidad, de la manera de relacionarse, del equilibrio emocional y de la salud mental.

A pesar del acompañamiento familiar y escolar, los retos propios de la infancia pueden hacer que aparezcan señales de malestar en los niños, ya que es una etapa especialmente sensible. Otras veces tiene que ver con situaciones que aparecen de imprevisto y que dificultan el desarrollo de los niños y niñas. 

En general, los niños no expresan su sufrimiento con palabras. Pero lo dicen de otras formas: a través de su conducta, su cuerpo, su juego o sus emociones.

¿Cómo saber si mi hijo necesita terapia psicológica?

Escuchar lo que un niño no puede decir con palabras es, muchas veces, el primer paso para empezar a acompañarlo mejor.

Señales de que mi hijo necesita ayuda psicológica:
  • Está más callado, se aísla o parece triste, está desganado. 
  • Tiene estallidos de rabia, “mi hijo está muy irritable”, le cuesta cumplir las normas.
  • Está más nervioso, le notáis preocupado, tiene manías nuevas. 
  • Le asustan cosas que antes no, tiene miedos o preocupaciones. 
  • Ha perdido autonomía o no avanza según su edad.
  • Duerme mal y tiene pesadillas, se va mucho a vuestra habitación, se hace pis por las noches.
  • La hora de la comida se ha convertido en una guerra, “mi hijo no quiere comer” o come con muchas ansias.
  • En el cole os dicen que le cuesta relacionarse con los compañeros o que su rendimiento ha caído. “Mi hijo no quiere ir al colegio”.

La infancia es una de las etapas con mayor potencial preventivo en salud mental.

Si vosotros, o algún tutor o familiar habéis observado a un niño con pensamientos, conductas o emociones que interfieren con su desarrollo a nivel familiar, social o escolar, es aconsejable consultar con un psicólogo infantil.

El acompañamiento psicológico permite evitar que el malestar se cronifique o dé lugar a otras dificultades más complejas en la adolescencia.

Cuándo acudir a una psicóloga infantil

Cuando hay un diagnóstico o una dificultad concreta que necesita terapia psicológica:

Cuando algo le pasa, pero no logra decirlo con palabras:

Cuando está atravesando una situación difícil o dolorosa:

Cuando necesita reforzar herramientas para su desarrollo:

M. R.
★★★★★
Excelente profesional. Mi hijo está con ella desde hace años y no podemos estar más contentos de la evolución. María destaca por su implicación, cercanía y capacidad de adaptación. Lo que ofrece no tiene precio!

La ansiedad es una parte normal del desarrollo infantil y puede ser superada a través de la comprensión y la expresión emocional.

- Melanie Klein -

Metodología

Cómo trabajamos con niños y adolescentes en terapia

Sabemos que empezar terapia puede generar dudas. Por eso, antes de todo, puedes escribirnos sin compromiso. Lo importante es que sientas que éste es un espacio posible para ti.

01

Primera entrevista con madres, padres y/o cuidadores

En las entrevistas clínicas con cuidadores, hablaremos sobre lo que os preocupa de vuestro hijo o hija, sobre cómo lo estáis viviendo como familia, y también sobre la historia de su desarrollo, sus vínculos y las dinámicas familiares habituales en casa.

Entendemos que este primer paso puede generar nervios o incertidumbre. Por eso lo cuidamos especialmente.

✔Estas entrevistas están dirigidas exclusivamente a madres, padres o personas cuidadoras. 

✔ No es necesario que los niños o adolescentes estén presentes en esta fase inicial.
✔ La duración aproximada de cada encuentro es de 1 hora, y serán necesarias al menos 2 entrevistas.

Durante este tiempo, también hablaremos de cómo trabajamos: la frecuencia y duración de las sesiones de tratamiento, el horario, los honorarios, el marco de confidencialidad y las condiciones necesarias para que el proceso pueda desarrollarse adecuadamente.

Uno de los pilares del tratamiento psicológico para niños y adolescentes es que madres, padres, cuidadores y terapeuta podamos funcionar como un equipo que acompañe al niño o adolescente desde lugares distintos, pero en la misma dirección.

Antes de recibir al menor, será necesario que los tutores legales acudan a firmar el consentimiento informado que nos autoriza para poder recibir y atender a vuestro hijo. 

02

Evaluación psicológica

En el proceso de evaluación psicológica de niños y adolescentes, buscamos entender qué le está sucediendo, cómo se expresa ese malestar y sobre qué experiencias o dinámicas se sostiene. A través de  entrevistas clínicas, observación y diferentes recursos técnicos. Esto nos ayuda a construir una primera hipótesis clínica que oriente la psicoterapia infantojuvenil.

✔ Las sesiones tienen una duración de 50 minutos.
✔ Se realizarán de forma individual, salvo que se valore clínicamente la necesidad de presencia parental.
✔ Serán necesarias al menos 4 entrevistas para completar el proceso de evaluación.

Exploramos la historia evolutiva del niño o adolescente, su biografía, su entorno familiar y escolar, así como los estilos vinculares que han ido configurando su desarrollo.

Valoramos si es necesario entrevistarnos con el centro educativo (tutor/a u orientador/a), siempre con vuestro consentimiento y dentro del marco de confidencialidad.

Las entrevistas de evaluación también ofrecen a los adultos la posibilidad de reflexionar sobre las dinámicas familiares y activar recursos propios para acompañar mejor.

Los primeros encuentros son fundamentales para que puedan ir familiarizándose con el espacio, con la manera de trabajar y con la figura del terapeuta. El objetivo es que puedan comenzar a construir un vínculo terapéutico seguro para empezar a expresar lo que les pasa.

“Dentro de cada niño existe una historia que necesita ser contada, una historia que nadie más ha tenido tiempo de escuchar”  – Donald Winnicott

  1. Niños/as: Utilizamos técnicas proyectivas como el dibujo, el juego, el modelado o las láminas. El juego es su lenguaje natural, y es a través de él que van dando forma a lo que sienten, piensan o no comprenden. Ellos eligen los juguetes, proponen escenas, dibujan, inventan… y todo eso nos habla sobre lo que le pasa.
  2. Adolescentes:

    El trabajo se realiza mediante entrevistas verbales y técnicas adaptadas a su momento evolutivo. Aunque ya pueden poner en palabras lo que les pasa, muchas veces necesitan tiempo y un entorno terapéutico de confianza para hacerlo.

03

Devolución diagnóstica a padres

Una vez finalizado el proceso de evaluación, realizamos una sesión de devolución de resultados con madres, padres o personas cuidadoras.

El objetivo es compartiros lo que hemos ido comprendiendo sobre la situación actual del niño o adolescente, y reflexionar juntos sobre su malestar y lo que expresa a través de sus síntomas o dificultades.

La devolución no es solo una explicación. Es una oportunidad para pensar en común qué le ocurre, por qué ahora y cómo ayudarle.

 

En esta reunión os presentamos las hipótesis diagnósticas, los aspectos que consideramos relevantes trabajar y los factores que pueden estar manteniendo el problema.

Os proponemos objetivos terapéuticos realistas y un plan de tratamiento psicológico personalizado, si se valora necesario intervenir.

Esta sesión tiene una duración de 50-60 minutos y está destinada exclusivamente a los adultos referentes. Es importante acudir sin hijos, ya que se trata de un espacio pensado para poder hablar con mayor libertad y claridad.

04

Psicoterapia

Proceso que permite superar los conflictos y mejorar el bienestar, gracias a la construcción de nuevas soluciones.

La psicoterapia con niños y adolescentes es un espacio individual y adaptado, en el que se trabaja con técnicas y recursos adecuados a su estado actual, su historia evolutiva y sus necesidades particulares.
Cada tratamiento sigue un plan construido a partir del proceso de evaluación, y tiene como objetivo acompañar al menor en su malestar emocional, y favorecer un desarrollo psicológico más saludable y sostenido.

Las sesiones son individuales y tienen una duración de 50 minutos.
Se programan de manera regular pero flexible, ajustándose a las eventualidades del proceso y al ritmo de cada niño o adolescente.

El contenido, el lenguaje y el tipo de intervención se adaptan a su edad cronológica y madurativa, con una comprensión profunda del desarrollo psíquico infantil y adolescente.
El trabajo clínico se realiza a través del juego, el dibujo, la palabra o la narrativa simbólica.

La terapia se construye. Crear un vínculo terapéutico seguro requiere tiempo, pero es la base de todo proceso de cambio.

La implicación de sus figuras de referencia es fundamental para sostener el proceso y facilitar cambios reales en el menor.

A lo largo del tratamiento psicológico se realizan sesiones de seguimiento con madres, padres o cuidadores, donde revisamos conjuntamente los avances, las dificultades y las dinámicas familiares implicadas.

Estos espacios son una oportunidad para desarrollar herramientas que fortalezcan las funciones parentales y acompañen mejor el crecimiento de vuestros hijos e hijas.

Las sesiones duran 50 minutos y se realizan sin presencia del niño o adolescente.
Se proponen con una frecuencia aproximada de una vez al trimestre, aunque podréis solicitarlas siempre que lo necesitéis.

Psicóloga y familia formamos un equipo que, desde lugares distintos, sostiene el mismo objetivo: cuidar y comprender lo que le ocurre al niño o adolescente.
05

Confidencialidad

El marco de confidencialidad en terapia con niños y adolescentes es una parte esencial del trabajo con menores. Desde el inicio aclaramos los límites, condiciones y derechos del menor en el proceso terapéutico:

  • Madres, padres o cuidadores tienen el derecho y la responsabilidad de estar informados sobre aspectos relevantes del proceso terapéutico.

  • Los niños y adolescentes tienen derecho a que ciertos contenidos de sus sesiones permanezcan confidenciales, para que puedan expresarse con libertad.

En casos en los que exista riesgo para la integridad física o emocional de alguien, la psicóloga podrá comunicar aquello que sea necesario. Siempre con la mayor sensibilidad posible.

06

Coordinaciones

En algunos casos, el tratamiento requiere coordinarnos con otros profesionales implicados en la vida del niño o adolescente.
El objetivo de un abordaje interdisciplinario es integrar información relevante y optimizar el trabajo terapéutico sin perder la singularidad del caso.

Cuidar también implica trabajar en red.

Podemos colaborar con:

  • Tutores y orientadores escolares
  • Profesores
  • Médicos de cabecera y pediatras
  • Psiquiatras, neurólogos u otros profesionales de salud mental
  • Psicopedagogos, logopedas o neuropsicólogos
  • Dispositivos asistenciales específicos

Siempre con consentimiento de la familia y respetando la confidencialidad.

Terapia para adolescentes: comprender, acompañar y crecer

La adolescencia es un tiempo de transición profunda, en el que se han de consolidar los pilares de la identidad, el equilibrio emocional y la salud mental futura.

Durante estos años, los adolescentes atraviesan múltiples transformaciones: físicas, hormonales, emocionales, sociales y psicológicas. Cambia su cuerpo, su modo de relacionarse, su lugar en el mundo. Aparecen nuevas preguntas, dudas sobre quiénes son, qué quieren, cómo se sienten con ellos mismos y con los demás.

Se trata de una etapa compleja: ya no se es niño, pero tampoco se es adulto. Es frecuente que esta etapa venga acompañada de confusión, malestar, irritabilidad, aislamiento o una emocionalidad intensa. Pueden surgir conflictos en casa o en la escuela, bajadas en el rendimiento escolar, dificultades con los amigos o preocupaciones que antes no estaban.

¿Cómo saber si mi hijo o hija adolescente necesita terapia psicológica?

En muchos casos, son los propios adolescentes quienes piden ayuda. Cuando eso ocurre, es importante no desoír ese gesto. Otras veces, son madres, padres, profesores o amistades quienes notan que algo no va bien.

Señales de que mi hijo adolescente necesita ayuda psicológica:
  • Está muy nervioso, ha tenido alguna crisis de ansiedad o de pánico, se sobrepreocupa.
  • “Mi hijo está triste todo el tiempo”, duerme mucho o pasa mucho tiempo en la cama sin ganas de nada, no sale de la habitación, se aísla.
  • “Mi hijo se autolesiona”, ha empezado a consumir alcohol u otras sustancias, falta al colegio, se mete en peleas, está muy desinhibido. 
  • Come poco o se da atracones, siempre está pensando en adelgazar, practica deporte en exceso, se salta comidas, creeis que vomita o tira la comida.
  • Refiere que duerme mal y tiene pesadillas, le cuesta quedarse dormido o se despierta mucho, deambula por la casa hasta muy tarde.
  • Parece que tiene un retroceso en el desarrollo emocional, se comporta como un niño pequeño, pide dormir con alguno de vosotros.
  • Está suspendiento muchas asignaturas, ha habido una bajada de rendimiento escolar y hay riesgo de repetir curso.
  • Ha cambiado de amigos de forma muy brusca o tiene problemas permanentes con sus amigos.

La ayuda psicológica en la adolescencia favorece hablar sin presión y sin juicios. Le permite entender qué le está ocurriendo y construir recursos para cambiar. 

A veces, pedir ayuda genera miedo. Pero dar el paso a tiempo puede evitar que el malestar se cronifique.

Cuando acudir a terapia en la adolescencia

Cuando hay un diagnóstico o una dificultad concreta que necesita terapia psicológica:

Cuando hay malestar, aunque no haya un diagnóstico claro:

Cuando están atravesando una situación vital difícil y necesitan elaborar lo que les pasa:

Cuando quieren (o necesitan) fortalecer aspectos personales para sentirse mejor consigo mismos y con los demás:

E. E.
★★★★★
Elena nos ha sido de gran ayuda en la gestión de la preadolescencia de nuestro hijo, ayudándolo a él y a nosotros como padres, dándonos las herramientas adecuadas para entenderlo, muchas gracias de verdad!

Entrar en el mundo de los adultos -deseado y temido- significa para el adolescente la pérdida definitiva de su condición de niño

- Arminda Aberastury

Metodología

Cómo trabajamos con niños y adolescentes en terapia

Sabemos que empezar terapia puede generar dudas. Por eso, antes de todo, puedes escribirnos sin compromiso. Lo importante es que sientas que éste es un espacio posible para ti.

01

Primera entrevista con madres, padres y/o cuidadores

En las entrevistas clínicas con cuidadores, hablaremos sobre lo que os preocupa de vuestro hijo o hija, sobre cómo lo estáis viviendo como familia, y también sobre la historia de su desarrollo, sus vínculos y las dinámicas familiares habituales en casa.

Entendemos que este primer paso puede generar nervios o incertidumbre. Por eso lo cuidamos especialmente.

✔Estas entrevistas están dirigidas exclusivamente a madres, padres o personas cuidadoras. 

✔ No es necesario que los niños o adolescentes estén presentes en esta fase inicial.
✔ La duración aproximada de cada encuentro es de 1 hora, y serán necesarias al menos 2 entrevistas.

Durante este tiempo, también hablaremos de cómo trabajamos: la frecuencia y duración de las sesiones de tratamiento, el horario, los honorarios, el marco de confidencialidad y las condiciones necesarias para que el proceso pueda desarrollarse adecuadamente.

Uno de los pilares del tratamiento psicológico para niños y adolescentes es que madres, padres, cuidadores y terapeuta podamos funcionar como un equipo que acompañe al niño o adolescente desde lugares distintos, pero en la misma dirección.

Antes de recibir al menor, será necesario que los tutores legales acudan a firmar el consentimiento informado que nos autoriza para poder recibir y atender a vuestro hijo. 

02

Evaluación psicológica

En el proceso de evaluación psicológica de niños y adolescentes, buscamos entender qué le está sucediendo, cómo se expresa ese malestar y sobre qué experiencias o dinámicas se sostiene. A través de  entrevistas clínicas, observación y diferentes recursos técnicos. Esto nos ayuda a construir una primera hipótesis clínica que oriente la psicoterapia infantojuvenil.

✔ Las sesiones tienen una duración de 50 minutos.
✔ Se realizarán de forma individual, salvo que se valore clínicamente la necesidad de presencia parental.
✔ Serán necesarias al menos 4 entrevistas para completar el proceso de evaluación.

Exploramos la historia evolutiva del niño o adolescente, su biografía, su entorno familiar y escolar, así como los estilos vinculares que han ido configurando su desarrollo.

Valoramos si es necesario entrevistarnos con el centro educativo (tutor/a u orientador/a), siempre con vuestro consentimiento y dentro del marco de confidencialidad.

Las entrevistas de evaluación también ofrecen a los adultos la posibilidad de reflexionar sobre las dinámicas familiares y activar recursos propios para acompañar mejor.

Los primeros encuentros son fundamentales para que puedan ir familiarizándose con el espacio, con la manera de trabajar y con la figura del terapeuta. El objetivo es que puedan comenzar a construir un vínculo terapéutico seguro para empezar a expresar lo que les pasa.

“Dentro de cada niño existe una historia que necesita ser contada, una historia que nadie más ha tenido tiempo de escuchar”  – Donald Winnicott

  1. Niños/as: Utilizamos técnicas proyectivas como el dibujo, el juego, el modelado o las láminas. El juego es su lenguaje natural, y es a través de él que van dando forma a lo que sienten, piensan o no comprenden. Ellos eligen los juguetes, proponen escenas, dibujan, inventan… y todo eso nos habla sobre lo que le pasa.
  2. Adolescentes:

    El trabajo se realiza mediante entrevistas verbales y técnicas adaptadas a su momento evolutivo. Aunque ya pueden poner en palabras lo que les pasa, muchas veces necesitan tiempo y un entorno terapéutico de confianza para hacerlo.

03

Devolución diagnóstica a padres

Una vez finalizado el proceso de evaluación, realizamos una sesión de devolución de resultados con madres, padres o personas cuidadoras.

El objetivo es compartiros lo que hemos ido comprendiendo sobre la situación actual del niño o adolescente, y reflexionar juntos sobre su malestar y lo que expresa a través de sus síntomas o dificultades.

La devolución no es solo una explicación. Es una oportunidad para pensar en común qué le ocurre, por qué ahora y cómo ayudarle.

 

En esta reunión os presentamos las hipótesis diagnósticas, los aspectos que consideramos relevantes trabajar y los factores que pueden estar manteniendo el problema.

Os proponemos objetivos terapéuticos realistas y un plan de tratamiento psicológico personalizado, si se valora necesario intervenir.

Esta sesión tiene una duración de 50-60 minutos y está destinada exclusivamente a los adultos referentes. Es importante acudir sin hijos, ya que se trata de un espacio pensado para poder hablar con mayor libertad y claridad.

04

Psicoterapia

Proceso que permite superar los conflictos y mejorar el bienestar, gracias a la construcción de nuevas soluciones.

La psicoterapia con niños y adolescentes es un espacio individual y adaptado, en el que se trabaja con técnicas y recursos adecuados a su estado actual, su historia evolutiva y sus necesidades particulares.
Cada tratamiento sigue un plan construido a partir del proceso de evaluación, y tiene como objetivo acompañar al menor en su malestar emocional, y favorecer un desarrollo psicológico más saludable y sostenido.

Las sesiones son individuales y tienen una duración de 50 minutos.
Se programan de manera regular pero flexible, ajustándose a las eventualidades del proceso y al ritmo de cada niño o adolescente.

El contenido, el lenguaje y el tipo de intervención se adaptan a su edad cronológica y madurativa, con una comprensión profunda del desarrollo psíquico infantil y adolescente.
El trabajo clínico se realiza a través del juego, el dibujo, la palabra o la narrativa simbólica.

La terapia se construye. Crear un vínculo terapéutico seguro requiere tiempo, pero es la base de todo proceso de cambio.

La implicación de sus figuras de referencia es fundamental para sostener el proceso y facilitar cambios reales en el menor.

A lo largo del tratamiento psicológico se realizan sesiones de seguimiento con madres, padres o cuidadores, donde revisamos conjuntamente los avances, las dificultades y las dinámicas familiares implicadas.

Estos espacios son una oportunidad para desarrollar herramientas que fortalezcan las funciones parentales y acompañen mejor el crecimiento de vuestros hijos e hijas.

Las sesiones duran 50 minutos y se realizan sin presencia del niño o adolescente.
Se proponen con una frecuencia aproximada de una vez al trimestre, aunque podréis solicitarlas siempre que lo necesitéis.

Psicóloga y familia formamos un equipo que, desde lugares distintos, sostiene el mismo objetivo: cuidar y comprender lo que le ocurre al niño o adolescente.
05

Confidencialidad

El marco de confidencialidad en terapia con niños y adolescentes es una parte esencial del trabajo con menores. Desde el inicio aclaramos los límites, condiciones y derechos del menor en el proceso terapéutico:

  • Madres, padres o cuidadores tienen el derecho y la responsabilidad de estar informados sobre aspectos relevantes del proceso terapéutico.

  • Los niños y adolescentes tienen derecho a que ciertos contenidos de sus sesiones permanezcan confidenciales, para que puedan expresarse con libertad.

En casos en los que exista riesgo para la integridad física o emocional de alguien, la psicóloga podrá comunicar aquello que sea necesario. Siempre con la mayor sensibilidad posible.

06

Coordinaciones

En algunos casos, el tratamiento requiere coordinarnos con otros profesionales implicados en la vida del niño o adolescente.
El objetivo de un abordaje interdisciplinario es integrar información relevante y optimizar el trabajo terapéutico sin perder la singularidad del caso.

Cuidar también implica trabajar en red.

Podemos colaborar con:

  • Tutores y orientadores escolares
  • Profesores
  • Médicos de cabecera y pediatras
  • Psiquiatras, neurólogos u otros profesionales de salud mental
  • Psicopedagogos, logopedas o neuropsicólogos
  • Dispositivos asistenciales específicos

Siempre con consentimiento de la familia y respetando la confidencialidad.

Acompañamiento en la crianza para madres, padres y personas cuidadoras

Convertirse en madre o padre transforma: cambia lo que hacemos y quiénes somos. Se ponen en juego deseos, dudas, expectativas y modelos de crianza heredados o idealizados. Como pareja parental no siempre es fácil sostener ese lugar, por eso ofrecemos apoyo psicológico para padres.

La parentalidad no se hereda sin más. Es una construcción en la que intervienen la historia personal de cada uno, la pareja parental, las condiciones del entorno y la singularidad de cada hijo o hija.

Ser padres no es solo resolver, una crianza consciente y respetuosa también implica poder preguntarse.

¿Por qué es importante recibir apoyo emocional en la crianza?

Porque sois una figura de referencia y una pieza fundamental en el desarrollo de vuestros hijos. Estáis presentes en su día a día, de diferentes formas. 

✔ A través de vosotros aprenden cómo es el mundo, los vínculos, las emociones.
✔ Lo que les pasa a vuestros hijos, muchas veces se enlaza con cómo fuisteis criados y con vuestra historia.
✔ El malestar de un hijo también afecta (y a veces desborda) a quien lo cuida.
✔ Construir una crianza consciente ayuda a aliviar tensiones, revisar estilos educativos y ofrecer un apoyo más claro.

Al hablar de los hijos, las madres y padres también hablan de ellos mismos: de su historia, de sus modelos familiares, de su manera de entender la maternidad o la paternidad. Y eso también merece un espacio para ser escuchado.

En Antropia, ofrecemos psicoterapia y asesoramiento en la crianza para madres, padres y cuidadores.

Un lugar donde pensar, sin juicio, el rol parental, revisar modelos heredados, afrontar el desgaste emocional y comprender las funciones como padres y madres. Un espacio para aliviar tensiones y construir vínculos familiares más sanos.

Trabajamos con adultos de forma individual o en pareja parental, buscando no la crianza “correcta”, sino una posición más consciente, flexible y respetuosa.

Acompañar también agota. Está bien pedir ayuda.

Motivos frecuentes para buscar orientación parental

Cuando la pareja también necesita pensarse como equipo de crianza:

Cuando aparecen dudas sobre cómo acompañar, contener y educar sin agobiar en la infancia (de 0 a 10 años)

Cuando criar a un adolescente requiere un proceso de aprendizaje y cambio.

E. E.
★★★★★
Elena nos ha sido de gran ayuda en la gestión de la preadolescencia de nuestro hijo, ayudándolo a él y a nosotros como padres, dándonos las herramientas adecuadas para entenderlo, muchas gracias de verdad!

La parentalidad implica un profundo compromiso afectivo con el hijo, específico y diferente a todos los otros compromisos asumidos a lo largo de la vida

- A. Mª. Caellas, S. Kahane e I. Sánchez. -

Metodología

Cómo trabajamos para acompañaros en la crianza

Sabemos que empezar terapia puede generar dudas. Por eso, antes de todo, puedes escribirnos sin compromiso. Lo importante es que sientas que éste es un espacio posible para ti.

01

Primera entrevista: un espacio seguro para empezar a hablar

La primera entrevista clínica tiene como objetivo conocernos y comenzar a trazar un vínculo de confianza donde os sintáis cómodos para contar lo que os angustia o hace sufrir.

Hablaremos de vuestra situación como madres, padres o cuidadores y cómo influye en vuestro hijo o hija. También aclararemos dudas sobre las sesiones, horarios, honorarios y confidencialidad.

Dura aproximadamente una hora y es solo para adultos, sin niños presentes.

02

Evaluación psicológica: comprender vuestras historias como madres o padres

Conocer y comprender el funcionamiento psicológico individual y familiar.

Entrevistas individuales o conjuntas donde repasamos vuestra infancia y adolescencia. Ello nos permite entender las creencias, dinámicas y valores que influyen en vuestra identidad como madre y padre.

Entrevistas conjuntas para explorar vuestra historia como pareja, especialmente el momento en que os convertisteis en padres, y las dinámicas actuales entre vosotros.

 Entrevistas individuales o conjuntas para comprender cómo cada uno vive y aporta a la relación con vuestro hijo o hija, y cómo eso afecta la dinámica familiar. Estas entrevistas duran aproximadamente una hora, son solo para adultos y suelen requerirse entre 4 y 6 encuentros iniciales.
03

Devolución de conclusiones: entender lo que está pasando y cómo abordarlo

En la entrevista de devolución diagnóstica familiar, exploramos cómo se relacionan tres niveles importantes: los hijos que fuisteis, la pareja que formáis y vuestra identidad como madres y padres.

Reflexionaremos juntos sobre:

  • El hijo o hija que fuisteis para vuestros propios padres
  • La relación entre vuestros padres
  • La pareja que habéis formado
  • Vuestra identidad como madre y padre
  • La identidad como pareja de padres y como pareja en general

Entender estos vínculos os permitirá entender:

  • Los orígenes del problema
  • Los factores que mantienen las dificultades
  • Los recursos individuales y compartidos con los que contáis
  • Las dinámicas familiares disfuncionales

A partir de esta comprensión, construiremos objetivos terapéuticos familiares claros y realistas para guiar el plan de tratamiento, si se requiere.

04

Acompañamiento en la crianza

Trabajamos en equipo, mediante el diálogo y técnicas adaptadas, para identificar y modificar los patrones automáticos que mantienen los problemas.

Modificar estos procesos fortalece vuestras funciones parentales, mejora la relación de pareja y el vínculo con vuestros hijos.

El asesoramiento a padres facilita que las familias desarrollen sus propios recursos para afrontar dificultades, aumentando la confianza y la comprensión entre sus miembros.

La evidencia científica demuestra que un apego seguro actúa como protección frente a futuros problemas de salud mental.

Los cambios requieren tiempo, para generar transformaciones profundas y duraderas en la dinámica familiar, los roles parentales y la forma de expresar las emociones.

¿Cómo son las sesiones? (hacerlo como un desplegable dentro de terapia psicológica) 

  • Sesiones individuales o conjuntas con madres, padres o cuidadores.
  • Sesiones de 50 a 70 minutos, sin la presencia de los hijos.
  • Participación regular para acompañar el proceso.
05

Confidencialidad y cuidado del vínculo terapéutico

Vuestra privacidad es fundamental. Todo lo compartido en las sesiones se mantiene en estricta confidencialidad, siguiendo la normativa vigente y los estándares éticos de la Psicología.

06

Coordinaciones con otros profesionales cuando es necesario

El plan de tratamiento incluye la colaboración con otros profesionales para optimizar la intervención y tener una visión completa del funcionamiento familiar.

La coordinación facilita integrar toda la información relevante y mejorar el acompañamiento.

Entre los profesionales con los que podemos trabajar están psicólogos, psiquiatras, pediatras, trabajadores sociales, abogados, profesores, orientadores y psicopedagogos, entre otros.